Vuelve a luchar por Cristo,
Oh Inmortal triunfador
y enciende en lo que te aman
tu amor de serafín.
Oh luz, brillas en las almas,
Oh amor, salva el amor,
vive siempre en tus hijos,
Oh gran Padre Agustín.
Cual símbolo de tu vida
y enseña de tus victorias,
ardiendo en llama de amores,
levantas tu corazón;
como ofreciendo a lo cielos
la bandera de tus glorias
y guiando a los que avanzan
por las cumbres de Sión.
Danos ver, sol de los siglos
el resplandor de tu luz
y ardan en nuestros amores
tus ansias de amor sin fin.
Oh triunfador, te saludan
los que luchan por la cruz;
muestra al mundo que en tus hijos
vive el alma de Agustín.
Grande eres, Señor, y digno de alabanza.
Grande es tu poder y tu sabiduría.
Los que te alaban te buscan,
los que te buscan te encuentran,
los que te encuentran te aman y te alabarán.
Nos has hecho para Ti
y está inquieto el corazón
hasta encontrarte y descansar en Ti.
Grande eres, Señor, y digno de alabanza.
Grande es tu poder y tu sabiduría.
Los que te alaban te buscan,
los que te buscan te encuentran,
los que te encuentran te aman y te alabarán.
Nos has hecho para Ti
y está inquieto el corazón
hasta encontrarte y descansar en Ti.
Nos has hecho para Ti
y está inquieto el corazón
hasta el día en que podamos verte
y descansar al encontrarte a Ti.
Nos has hecho para Ti
y está inquieto el corazón
hasta el día en que podamos verte
y descansar al encontrarte a Ti.