A ti madre de esperanza
a ti madre del amor
a ti madre de los hombres
a ti canto mi cancion
Tu pones alegria en nuestras vidas
tu eres ternura y comprensión
sonríes, esperas y nos llamas
cada día eres nueva ilusión
Si todo fracaso en nuestro camino
si olvidamos de dar a Dios el sí
tu das nuevo valor a nuestras vidas
y todo nos vuelve a sonreír
Adiós, Reina del cielo,
Madre del Salvador.
Adiós, oh Madre mía.
Adiós, adiós, adiós.
De tu divino rostro la belleza al dejar,
permíteme que vuelva tus plantas a besar.
A dejarte, oh María!, no acierta el corazón:
te lo entrego, Señora, dame tu bendición.
Adiós, hija del Padre; Madre del Hijo, adiós;
del Espíritu Santo, oh casta esposa, adiós.
Adiós, oh Madre Virgen, más pura que la luz:
jamás, jamás me olvides delante de Jesús.
Adiós, del cielo encanto, del universo honor;
abrasa el alma mía en tu gloria y honor.